El homicidio de un ciudadano venezolano dentro del hotel Casa Santa María, ubicado en el barrio San Diego, en el centro de Bogotá, abrió una investigación que ahora contempla un antecedente ocurrido en el mismo edificio hace más de una década: el asesinato de un sacerdote ortodoxo conocido como ‘el padre Chucho 2’.
El crimen ocurrió el lunes 2 de noviembre. Según información revelada por la Unidad Investigativa de El Tiempo y retomada por Pulzo, la víctima tenía aproximadamente 33 años y se encontraba en el establecimiento junto a su esposa y sus dos hijos.
Así habría ocurrido el homicidio
De acuerdo con la reconstrucción preliminar citada por El Tiempo, dos hombres armados habrían ingresado al hotel, identificado al ciudadano y disparado contra él. Después, los presuntos responsables escaparon en motocicletas que, al parecer, los esperaban en el exterior del establecimiento.
El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía adelanta las labores correspondientes para esclarecer lo sucedido. Entre las pruebas que estarían recopilando se encuentran las grabaciones de las cámaras de seguridad y los testimonios de posibles testigos.
El antecedente que investigan en el mismo edificio
Una de las líneas que, según el reporte periodístico, estarían revisando los investigadores tiene relación con el asesinato del sacerdote ortodoxo Jesús María Parra Lozano, ocurrido en mayo de 2012 en ese mismo inmueble.
El religioso era conocido en el sector como ‘el padre Chucho 2’ y era propietario del edificio de nueve pisos donde actualmente funciona el hotel. Según los antecedentes citados por El Tiempo, utilizaba parte del inmueble para realizar ritos de sanación y reunir a sus seguidores.
Las investigaciones de aquel homicidio apuntaron a un posible ajuste de cuentas. Una de las hipótesis relacionó el crimen con un conflicto por un predio que habría sido ocupado por integrantes de una organización delincuencial conocida como ‘La Fortaleza’.
Por este asesinato, Yesid Alejandro López y Pedro Luis Mapalacios fueron condenados a 27 años y tres meses de prisión por homicidio, según la información publicada por el medio.
Disputa por los bienes y otras hipótesis
Después de la muerte del sacerdote también habría surgido una disputa familiar por sus propiedades. De acuerdo con el informe de El Tiempo, al menos 25 familiares habrían estado involucrados en el conflicto por la titularidad de los inmuebles.
Los investigadores también estarían revisando información sobre la posible presencia de integrantes de ‘La Fortaleza’ en el sector, organización a la que se le atribuyen actividades como microtráfico y extorsión.
Sin embargo, hasta el momento no se ha establecido una conexión directa entre el asesinato del ciudadano venezolano y el crimen del sacerdote ocurrido en 2012. Tampoco se ha confirmado que alguna de las hipótesis mencionadas corresponda al móvil del homicidio reciente.
El CTI continúa recopilando elementos de prueba para identificar a los responsables y determinar las circunstancias que rodearon el ataque dentro del hotel.