Desde el inicio del tiempo seco, en la primera semana de diciembre de 2018, se han presentado en Cundinamarca 35 incendios forestales en 28 municipios, los cuales han sido controlados de manera oportuna y efectiva.
De acuerdo con la información reportada por la Unidad Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), las poblaciones con mayor afectación en áreas consumidas son Sibaté (43 hectáreas); Cáqueza (60 hectáreas en dos puntos); y Zipaquirá (35 hectáreas).

El funcionario también recordó que todos los habitantes del departamento de Cundinamarca son responsables vigías del comportamiento de la naturaleza y reiteró algunas recomendaciones que deben tener en cuenta los habitantes de las zonas rurales como no arrojar cigarrillos prendidos en zonas de pastizales secos; no realizar quemas para mejoramiento de terrenos para sus cultivos; y tampoco encender fogatas en la noche con el objeto de evitar las heladas ya que estas acciones con un mal manejo se pueden convertir fácilmente en incendios fuera de control.