
La movilidad en los municipios de Funza y Mosquera se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para habitantes, comerciantes y conductores, quienes aseguran que el aumento del tráfico está afectando seriamente la calidad de vida en la región.
En medio de extensos trancones y vías cada vez más saturadas, distintos sectores ciudadanos y económicos comenzaron a plantear la posibilidad de implementar un pico y placa regional como alternativa para descongestionar los corredores más críticos de la Sabana Occidente.
Según residentes de la zona, el acelerado crecimiento urbanístico en municipios como Madrid, sumado al desarrollo de grandes proyectos de vivienda como La Prosperidad y al incremento del parque automotor, ha generado una presión cada vez mayor sobre la infraestructura vial existente.
A esto se suma la constante circulación de vehículos provenientes de Bogotá, cuyos conductores utilizan diariamente corredores como la Perimetral de Funza y las vías internas de Funza y Mosquera para movilizarse, provocando congestiones que se extienden durante varias horas del día.
La situación no solo afecta a quienes deben desplazarse, sino también al comercio local. Empresarios y propietarios de establecimientos aseguran que la movilidad se ha convertido en un obstáculo para la actividad económica debido a retrasos, dificultades de acceso y pérdida de clientes.
Ante este panorama, la propuesta de un pico y placa regional empieza a ganar respaldo entre algunos sectores de la comunidad, quienes consideran que la medida podría contribuir a mejorar el flujo vehicular y reducir los tiempos de desplazamiento.
Por ahora, el debate apenas comienza y la discusión se traslada a la opinión pública, mientras miles de habitantes se preguntan si esta sería realmente una solución efectiva frente a uno de los problemas más complejos que enfrenta actualmente la región.