
La situación hídrica de Cundinamarca mantiene en alerta a 22 municipios, donde las autoridades ambientales advierten sobre el riesgo de desabastecimiento de agua. Aunque las lluvias han regresado después de las condiciones secas registradas en septiembre, las precipitaciones acumuladas todavía están por debajo de los promedios históricos.
De acuerdo con el Centro de Monitoreo Hidrológico y del Clima de la CAR, las precipitaciones recientes registraron una caída del 94 %, un panorama que dificulta la recuperación de las fuentes hídricas del departamento.
El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, explicó que las altas temperaturas de septiembre, que alcanzaron hasta 3,2 °C por encima de la media histórica, dejaron suelos secos y erosionados, además de una cobertura vegetal afectada por el estrés hídrico.
Según la entidad, parte del agua lluvia está siendo absorbida por el terreno para recuperar la humedad de los suelos antes de escurrir hacia ríos, quebradas y otras fuentes superficiales. Esto explica por qué las precipitaciones no se traducen de inmediato en un aumento significativo de los niveles de los ríos y embalses.
Estos son los municipios bajo alerta hídrica
El reporte de la CAR clasifica a los municipios de acuerdo con el nivel de riesgo identificado:
- Calamidad pública: Viotá y Puerto Salgar.
- Alerta roja: Vergara, Caparrapí, Chaguaní, Villeta, Silvania y El Colegio.
- Alerta naranja: Villagómez, Apulo, Facatativá y Cachipay.
- Alerta amarilla: Chiquinquirá, San Miguel de Sema, Buenavista, Caldas, La Mesa, Saboyá, Anapoima, Anolaima, San Antonio del Tequendama y Quipile.
La persistencia de condiciones climáticas variables y la recuperación lenta de las reservas de agua mantienen la preocupación en el departamento. Por ello, el seguimiento de las autoridades ambientales resulta clave para anticipar posibles afectaciones al suministro en las zonas con mayor riesgo.



























