
Cundinamarca fortalecerá la capacidad de respuesta ante emergencias con la entrega de vehículos, equipos de rescate acuático y herramientas para el control de incendios forestales, mediante una inversión de $4.727 millones destinada a 13 municipios del departamento.
La iniciativa, coordinada por la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), busca mejorar la movilidad de los organismos de socorro y facilitar las labores de búsqueda, rescate, evacuación y atención de incidentes en zonas de difícil acceso.
La medida responde al panorama de emergencias registrado durante 2026, cuando el departamento reportó 930 incendios forestales que afectaron cerca de 4.113 hectáreas en 87 municipios, además de 363 emergencias relacionadas con las lluvias en 83 localidades.
Como parte de la dotación, Anolaima, Guayabetal, Agua de Dios, Caparrapí, Lenguazaque y Villapinzón recibirán seis vehículos de intervención 4×4, destinados al traslado del personal y de los equipos necesarios para atender situaciones de riesgo en terrenos de acceso complejo.
Por su parte, Girardot, Guaduas y Puerto Salgar contarán con tres botes inflables tipo SAR, un motor fuera de borda y 24 chalecos salvavidas para fortalecer las operaciones de rescate acuático, evacuación y atención de inundaciones.
La estrategia también contempla recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). A través de este aporte, Quebradanegra y Gachalá recibirán dos camionetas 4×4, mientras que los cuerpos de bomberos voluntarios de Paratebueno y Chipaque serán dotados con kits forestales para las labores de prevención y control de incendios.
El gobernador de Cundinamarca destacó la importancia de anticiparse a las emergencias mediante la inversión, la coordinación institucional y el fortalecimiento de las capacidades locales. Además, hizo un llamado a los alcaldes para mantener preparados sus equipos de respuesta, ante la previsión de condiciones secas más intensas entre diciembre de 2026 y abril o mayo de 2027.
Con esta dotación, el departamento busca reducir los tiempos de atención, ampliar la cobertura de los organismos operativos y mejorar la protección de las comunidades, las viviendas y los ecosistemas frente a diferentes escenarios de riesgo.