
Las autoridades han realizado capturas, recuperado vehículos, incautado armas y decomisado miles de botellas de licor durante los operativos coordinados en diferentes municipios del departamento.
Cundinamarca llegó a la megatoma de seguridad número 32, una estrategia que lleva presencia de la Fuerza Pública y diferentes entidades a las calles, barrios y zonas comerciales de los municipios con mayor población o con dinámicas delictivas particulares.
Durante estas jornadas se han realizado capturas, algunas mediante órdenes judiciales, además de la recuperación de 25 vehículos y siete bicicletas. Las autoridades también reportaron la incautación de 170 armas blancas y el decomiso de 4.700 botellas de licor que no cumplían con la normatividad.
Los operativos se han desarrollado en municipios como Pacho, Madrid, Mosquera, Ubaté, Cota, Chía, Fusagasugá, Facatativá y Silvania, con controles dirigidos a diferentes sectores de cada territorio.
La estrategia también contempla acciones de capacitación para fortalecer las capacidades de las administraciones municipales. Según el balance entregado, las megatomas y las jornadas relacionadas con los Planes Integrales de Seguridad y Convivencia Ciudadana (PISCC) han tenido alcance directo o indirecto en más de 40 municipios y han permitido capacitar a más de 1.000 funcionarios locales en medidas correctivas.
Operativos con varias entidades
Las intervenciones cuentan con la participación de la Policía de Cundinamarca, Ejército Nacional, Fiscalía General de la Nación, Fuerza Aeroespacial Colombiana, Migración Colombia e ICBF, además de las alcaldías municipales y las secretarías de Gobierno y Movilidad del departamento.
La articulación busca concentrar controles y presencia institucional en distintos puntos de los municipios, con operativos coordinados entre las autoridades civiles y de seguridad.
Las megatomas continuarán como parte de las acciones de control y prevención que se desarrollan en diferentes municipios de Cundinamarca.