
La seguridad vial atraviesa uno de sus momentos más críticos en el departamento de Cundinamarca durante la temporada de Semana Santa. Las autoridades reportan un preocupante aumento en los accidentes de tránsito, con decenas de siniestros que ya dejan múltiples víctimas mortales y heridos en diferentes corredores viales.
Uno de los hechos más impactantes ocurrió en la vía que conecta Zipaquirá con Ubaté, donde un tractocamión presentó fallas mecánicas y perdió el control. El vehículo impactó a varios automotores, generó explosiones y provocó una tragedia que dejó al menos cinco personas sin vida. Testigos describieron escenas de caos, con vehículos destruidos y conductores intentando auxiliar a las víctimas en medio del humo y el fuego.
Este caso no ha sido aislado. En otros puntos del departamento, las autoridades han atendido emergencias similares, incluyendo un accidente con un camión cisterna que también incrementó las cifras de siniestralidad. En total, los reportes superan los 30 accidentes durante esta temporada, lo que refleja la gravedad de la situación en las vías.
El alto flujo vehicular, característico de esta época, sumado a fallas mecánicas en vehículos pesados y conductas imprudentes, ha generado un escenario de alto riesgo. Las autoridades intensifican los controles en corredores estratégicos, realizan revisiones técnico-mecánicas y refuerzan la presencia de la Policía de carreteras para prevenir nuevas tragedias.
Además, los organismos de emergencia mantienen operativos permanentes con ambulancias, grúas y personal especializado para responder de manera oportuna ante cualquier incidente. Sin embargo, las autoridades insisten en que la prevención depende en gran medida de los conductores.
El llamado resulta claro: revisar el estado de los vehículos antes de viajar, respetar las normas de tránsito y evitar excesos de velocidad. La situación actual exige mayor responsabilidad en las vías para evitar que esta crisis continúe dejando víctimas en el departamento.




























