Este fue el resultado del USATÓN, programa liderado por la Contraloría de Cundinamarca para incentivar a la red hospitalaria a que usen lo que compran con recursos públicos, luego de conocer el reporte de las auditorías vigencia 2015-2017 a los 43 hospitales y 10 E.S.E. Centros de Salud de Cundinamarca en el que se estableció de acuerdo a la información aportada por los mismos gerentes que 1.700 equipos no habían sido puestos al servicio, entre los que se destacan: mamógrafos, equipos de rayos x, ecógrafos, ventiladores, camillas, lámparas, desfibriladores e incubadoras.
El contralor departamental, Ricardo López Arévalo ha sido enfático en señalar que también se incurre en un detrimento patrimonial “cuando aquello en lo que se destinó dinero público no se utiliza” y en desarrollo del proceso de beneficios de control fiscal requirió a los gerentes y al gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey para evitar un presunto detrimento patrimonial.

De esta manera, se generan beneficios de control fiscal por más de $5.800 millones aproximadamente representados en la utilización de 1.700 equipos hospitalarios. “Ahora, la contraloría verificará si los soportes reportados por los gerentes hasta el 31 de agosto corresponden al efectivo uso del bien. Igualmente se ejercerá vigilancia a través del respectivo plan de auditoría del organismo de control fiscal”, precisó López Arévalo.