
Foto: ACNUR
Después del fuerte movimiento sísmico que generó preocupación en diferentes zonas del país, Cundinamarca mantiene las labores de atención y seguimiento a las comunidades que reportaron afectaciones.
Una de las principales preocupaciones continúa siendo el estado de las viviendas y estructuras que pudieron resultar afectadas por el movimiento telúrico.
Las autoridades han avanzado en la atención de las comunidades y en la entrega de ayudas humanitarias para las familias que enfrentaron daños. Según los reportes departamentales, se han movilizado más de 131 toneladas de ayudas humanitarias.
Sin embargo, para las familias afectadas la emergencia no termina cuando deja de sentirse el movimiento. La revisión de las viviendas resulta fundamental para determinar si las estructuras pueden continuar siendo habitadas o requieren intervenciones.
El llamado de las autoridades es a no ingresar a construcciones que presenten daños visibles hasta que sean evaluadas por personal especializado.
Las comunidades también deben reportar nuevas afectaciones que puedan aparecer después del sismo, especialmente grietas, daños en paredes, techos o elementos estructurales.
En varios municipios, la atención continúa enfocada en identificar las necesidades de las familias y establecer qué tipo de apoyo requieren.
La situación también pone sobre la mesa la importancia de fortalecer la prevención y preparación frente a futuros eventos naturales.
Para quienes todavía tienen dudas sobre el estado de sus viviendas, la recomendación es solicitar la revisión correspondiente y evitar tomar decisiones basadas únicamente en una inspección visual.
El terremoto dejó una tarea que continúa semanas después: conocer con precisión cuáles fueron las afectaciones y garantizar que las familias puedan regresar a sus hogares de manera segura.
Mientras avanzan las evaluaciones, las autoridades mantienen el seguimiento a los municipios que reportaron emergencias.