
Cundinamarca mantiene la alerta por los incendios forestales que se han registrado durante 2026. De acuerdo con el más reciente balance de las autoridades departamentales, con corte al 8 de septiembre, ya son 794 incendios forestales atendidos en 75 municipios, dejando cerca de 2.887 hectáreas afectadas.
La situación continúa generando preocupación debido a las condiciones climáticas y al riesgo de nuevos incendios en diferentes zonas del departamento. Actualmente, 48 municipios permanecen en alerta alta por amenaza de incendios de cobertura vegetal, según los reportes del Ideam.
Entre los municipios incluidos en esta alerta aparecen varios de la Sabana de Occidente, como Madrid, Mosquera, Facatativá, Bojacá y El Rosal, territorios que también enfrentan el riesgo de afectaciones sobre zonas rurales y áreas de vegetación.
El panorama se mantiene activo. Para el 8 de septiembre, las autoridades reportaban seis incendios en atención en los municipios de Sasaima, Útica, Guaduas, Sibaté, Girardot y Fúquene. En algunos de estos puntos ha sido necesario reforzar las labores de los organismos de emergencia y utilizar apoyo aéreo para controlar las llamas.
Agosto fue identificado como uno de los meses más críticos del año. Durante ese periodo se registraron 262 incendios en 50 municipios, con un promedio superior a ocho emergencias diarias.
Las autoridades mantienen el monitoreo y hacen un llamado a la ciudadanía para evitar actividades que puedan provocar incendios, especialmente en zonas rurales. La recomendación es no realizar quemas, evitar arrojar colillas o elementos que puedan generar fuego y reportar de inmediato cualquier columna de humo.
Con septiembre en curso, el departamento permanece atento a la evolución de las condiciones climáticas y al comportamiento de los incendios, mientras los organismos de gestión del riesgo continúan trabajando para evitar que las emergencias se extiendan a nuevas zonas de Cundinamarca.