
La movilidad en Bogotá enfrentará uno de sus mayores retos del año tras el cierre de un carril en la carrera Séptima, en el tramo comprendido entre las calles 121 y 119, en sentido norte-sur. La medida, autorizada por la Secretaría Distrital de Movilidad, se extenderá durante siete meses y operará las 24 horas del día.
El cierre hace parte de las obras del proyecto integral del corredor de la Séptima, que busca modernizar esta vía clave entre las calles 99 y 200, incorporando carriles exclusivos para buses, ciclorrutas y mejores espacios peatonales. Sin embargo, mientras avanzan los trabajos, conductores y usuarios del transporte público deberán enfrentar mayores tiempos de desplazamiento y congestión, especialmente en horas pico.
Aunque los otros dos carriles de la calzada occidental seguirán habilitados para vehículos particulares y transporte público, el impacto ya se empieza a sentir en el tráfico habitual del norte de la ciudad.
Además, el paradero 173A01 fue trasladado 100 metros hacia el norte para facilitar la operación del transporte público durante la intervención.
Las autoridades aseguran que estas obras buscan mejorar la movilidad a largo plazo, pero en el corto plazo implicarán ajustes en rutas, paciencia adicional y planificación anticipada para miles de ciudadanos que diariamente transitan por este corredor estratégico.




























