
La investigación por la muerte de una niña de nueve años, cuyo cuerpo apareció el 15 de septiembre en un canal de aguas lluvias de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, reveló nuevos elementos sobre las agresiones sexuales que la víctima habría sufrido. Un dictamen de Medicina Legal estableció que los ataques no ocurrieron únicamente el día del crimen, sino que también se presentaron meses antes.
Estos resultados llevaron a la Fiscalía General de la Nación a ampliar la imputación contra Shenner José Rojas Lárez, el hombre señalado de causar la muerte de la menor tras trasladarla desde Mosquera, Cundinamarca, hasta una vivienda en el occidente de Bogotá. El nuevo cargo corresponde al delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado, formalizado por un fiscal de la Unidad Especial de Investigación.
Rojas Lárez ya enfrentaba procesos penales por feminicidio y actos sexuales con menor de 14 años, ambos agravados. Sin embargo, los hallazgos forenses aportaron evidencias de que la violencia sexual incluyó conductas graves que se prolongaron en el tiempo.
El caso comenzó el 14 de septiembre en una vivienda de Mosquera, donde el procesado discutió con su compañera sentimental, hermana de la menor. Tras una pelea violenta, la niña salió a buscar ayuda. El hombre la alcanzó, la convenció de subir a su motocicleta y la llevó a un inmueble en Fontibón. Un día después, las autoridades hallaron su cuerpo en Ciudad Bolívar.
La Fiscalía incorporó los exámenes forenses que consolidaron la nueva imputación, conocida este viernes. El proceso contra Rojas Lárez continúa ahora por feminicidio agravado, actos sexuales agravados y acceso carnal abusivo agravado. Su responsabilidad penal quedará definida en las siguientes etapas del juicio.



























