
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca anunció nuevas restricciones al uso del recurso hídrico por parte de la empresa Indega, embotelladora vinculada a Coca-Cola, en el municipio de La Calera.
Durante una rueda de prensa, el director de la CAR, Alfred Ballesteros, confirmó que la entidad negó la continuidad del uso de tres de los siete manantiales que la empresa utilizaba para la extracción de agua. Además, redujo el volumen de captación autorizado, que pasó de 3,2 a 1,9 litros por segundo.
La medida quedó establecida en la Resolución 347 de 2026, donde la autoridad ambiental prohibió el uso de aguas subterráneas provenientes de los pozos 5, 6 y 7, ubicados en el predio Los Cerritos, en la vereda Santa Helena. Sin embargo, la CAR sí autorizó a la empresa continuar con el aprovechamiento de los pozos 1, 2, 3 y 4, localizados en el predio San José, en la misma zona.
Con esta decisión, la entidad logró una reducción del 42 % en el uso del recurso hídrico por parte de la compañía, en una medida que busca proteger las fuentes de agua y garantizar su sostenibilidad en el territorio.
Por su parte, Indega informó que su equipo jurídico revisará la decisión dentro de las etapas formales del proceso administrativo. La empresa aseguró que analizará el caso con respeto por la institucionalidad y el marco legal vigente.
Asimismo, reiteró su compromiso con el uso responsable del agua, la protección de los ecosistemas y el cumplimiento de la normativa ambiental en Colombia.
La decisión marca un precedente en el control al uso de recursos naturales en el departamento y refuerza la vigilancia sobre actividades industriales en zonas estratégicas para el abastecimiento de agua.




























