
La posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño mantiene en alerta a las autoridades ambientales de Cundinamarca, que advierten sobre un posible impacto en el abastecimiento de agua para Bogotá y varios municipios de la región durante el segundo semestre de 2026.
La advertencia fue realizada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), entidad que señaló que las recientes temporadas de lluvia no lograron recuperar los embalses a los niveles históricos esperados, situación que podría agravarse si se presenta un periodo prolongado de sequía.
De acuerdo con la CAR, aunque algunos sistemas de almacenamiento han mostrado una leve recuperación, los principales embalses que abastecen a la capital y a gran parte de la región continúan por debajo de sus niveles habituales. Actualmente, Tominé registra cerca del 53 % de su capacidad, Cisga el 55 %, Neusa el 82 % y Chuza apenas el 37 %, siendo este último uno de los más importantes para el sistema Chingaza.
La situación preocupa especialmente porque el embalse de Chuza es una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para Bogotá. Según las autoridades ambientales, este cuerpo de agua inició el año con cerca del 70 % de almacenamiento, pero ha presentado descensos progresivos durante los últimos meses.
El director de la CAR, Alfred Ballesteros, aseguró que la adaptación al cambio climático ya no es una alternativa sino una necesidad urgente. En ese sentido, hizo un llamado a las entidades públicas, empresas y ciudadanos para implementar medidas de ahorro y uso eficiente del recurso hídrico.
Entre las acciones adelantadas por la corporación se destacan la entrega de más de 80.000 kits para el aprovechamiento de aguas lluvias, la construcción de más de 3.000 reservorios y la recuperación de cientos de microcuencas estratégicas en diferentes municipios del departamento.
Las autoridades también recomendaron fortalecer los planes de contingencia en sectores productivos como la agricultura, la industria y los servicios públicos, ya que una temporada seca prolongada podría afectar significativamente la disponibilidad del recurso.
Aunque por ahora no se han anunciado medidas de racionamiento, la CAR insiste en que es fundamental actuar con anticipación debido a la incertidumbre sobre la intensidad y duración que podría tener el fenómeno de El Niño.
Expertos advierten que, si las lluvias disminuyen durante varios meses consecutivos, millones de habitantes de Bogotá y Cundinamarca podrían enfrentar nuevos desafíos relacionados con el suministro de agua, por lo que el ahorro y la prevención se convierten desde ya en tareas prioritarias para toda la región.




























